COLECTIVIDADES

Se cumplen 120 años de su llegada a Apóstoles, Misiones

Aquellos pioneros polacos y ucranianos

9:22hs
lunes 18 de septiembre, 2017

Por Emilio Félix Piesciorovsky

Fachada primitiva de la iglesia San Pedro y San Pablo en Apóstoles (Misiones), e inmigrantes llegados en 1897 con sus trajes tradicionales traídos desde Galitzia (La imagen fue publicada el último 26 de agosto en “El Diario” de Posadas).

En los primeros días de junio de 1897, arriban al puerto de Buenos Aires familias que provenían de la región oriental de la provincia de Galitizia, bajo el Imperio Austro Húngaro, ocupante de territorios ucranios y polacos.

Partieron del puerto de Hamburgo (Alemania), con la promesa de ser conducidos a los Estados Unidos de América. Pero dicho país rechazó su ingreso (al saber de dolencias que presentaban algunos pasajeros) por lo que, siguiendo el consejo de un empleado de la empresa naviera, resolvieron dirigirse a la Republica Argentina.

Al llegar a Buenos Aires, la Dirección de Inmigración se vio en dificultades para ubicar a los recién llegados. Trasladados a la ciudad de La Plata, fueron alojados en un amplio chalet de madera que existía en la calle 1 y 49 (ex-residencia del gobernador de la provincia Carlos D’Amico transformada en Hotel de inmigrantes y Dirección de Salubridad de la Provincia) ubicado en un terreno que en 1905 fue utilizado para la construcción del Colegio Nacional.

Miguel Szelagowski, un vecino de La Plata de origen polaco que conocía los idiomas polaco y ucranio, sirvió de intermediario para informar a las autoridades que el deseo de aquellos inmigrantes agricultores era el de instalarse en tierras de labranza.

Las gestiones para ubicarlos  en la provincia de Buenos fueron infructuosas, por las negativas de las autoridades y el fracaso de adquirir tierras en el partido de 9 de Julio, afectadas con hipotecas desproporcionadas.

Agotadas esas gestiones, Szelagowski tomó contacto con Juan José Lanusse, vecino de La Plata que desde 1896 era gobernador del territorio nacional de Misiones, interesándolo para ubicar al grupo de agricultores y sus familias en la mencionada región. Al mismo tiempo se comunicó con el Director de Inmigración, Juan A. Alsina, para el traslado del contingente.

En la carta enviada a Lanusse, Szelagowski expresaba: “En este momento hay en La Plata y Buenos Aires un grupo de inmigrantes, verdaderos agricultores, de nacionalidad polaca, de los cuales se enviarían al interior de la Republica y otros desean ir al Brasil; he tratado y trato de retenerlos por todos los medios posibles, con el objeto que vayan a Misiones. Según su circula, me he convencido que esa inmigración sería muy provechosa para el territorio de Misiones, por cuanto se compone en su mayor parte de hombres jóvenes y robustos, dispuesto a trabajar. Entre ellos hay varios que poseen medios pecuniarios suficientes para poder atender a sus primeras necesidades como usted lo indica en su circular, y no dudo que en cuanto le sea posible, les prestará usted su ayuda. Sin embargo hay otros que carecen de dichos medios, no obstante lo cual he creído conveniente aconsejarles que vayan también a Misiones por cuanto usted dique que hay falta de brazos para el trabajo. Si este pequeño grupo obtuviese resultados favorables no dudo que se estableciera una importante corriente inmigratoria de la misma nacionalidad la cual no dejaría de ser provechosa para dicho territorio. No deja de llamar a usted la atención sobre esta inmigración pues no es nómada, es decir que donde van se quedan y una vez instalados no pensarán en volverse ni en ir a otra parte. Además debo decirle que dicha gente no habla más que el polaco y ruteno lo que podría dar lugar a dificultades, por lo cual sería necesario tener una persona apta para servir de intérprete. En caso de disponer usted de ello, yo podrá encargarme de enviarla, siempre que el Gobierno se encargue de pagarle el viaje y algún sueldo. No tengo una noción exacta de dicho territorio pero supongo que podrán hallar instrumentos de labranza y las semillas necesarias para empezar su cultivo”.

Con nota oficial de fecha 12 de julio de 1897, Lanusse responde la misiva. “Muy señor mío, acuso a usted recibo con agrado de su carta del 1º del corriente y le confirmo mi telegrama de hoy diciéndole: Escríbole hoy y anticípole que esos inmigrantes será bien venidos. Tengo intérprete. Sírvase decirme cuántos son y asegúreles mi mejor concurso. Crea hacerles Usted un buen servicio mandándolos aquí. Supongo que cuando usted reciba ésta habrán ya salido, por lo que excuso entrar en pormenores que no serían ya de oportunidad. Puede estar seguro que haré en obsequio de esta gente cuanto éste en mi mano y espero que se encontrarán bien”, escribia, colocando como posdata ‘Aquí hay arados y semillas’.

Justo el día en que Szelagowski escribía la carta al gobernador Lanusse, el 1º de julio de 1897, llegaba  al puerto de Buenos Aires el buque a vapor “Antonina”, trayendo un nuevo grupo de inmigrantes de la Galitzia Oriental (actual Ucrania occidental), que fueron alojados en el Hotel de Inmigrantes de La Plata.

Los inmigrantes eslavos partieron juntos al noreste del país. El grupo estaba compuesto por varias familias, incluyendo una mujer soltera. Remontaron en barco el río Paraná hasta Posadas: original destino previsto para la radicación, que debió modificarse según lo explicaba el gobernador Lanusse en un informe al Ministro del Interior, al consignar: “Llegaron pocos días después y visto la indiferencia con que los dueños de campos los miraron y la imposibilidad de situarlos en los alrededores de Posadas, determiné enviarlos a la colonia Apóstoles, a dieciséis leguas de la capital, no porque estimase que era la localidad más adecuada, sino porque en ella se encontraba ejerciendo las funciones de juez de paz, uno de los pocos hombres en quienes podía confiar para que los atendiese y ayudase en el difícil comienzo de su instalación”.

Así fue que en un par de días, aquellos inmigrantes viajaron en grandes carretones tirados por bueyes, facilitados por Lanusse, al lugar conocido como Apóstoles San Pedro y San Pablo, al que arribaron una semana más tarde, el 27 de agosto de 1897.

En cuanto al origen y número de inmigrantes, hay disparidades conforme a lo que plantean distintos investigadores.

Una de las versiones más recientes, es la atribuida al Padre Volodymyr Kovalyk (OSBM), quien durante la década de 1980 fuera párroco de la Iglesia Católica Ucrania Nuestra Señora de la Asunción Berisso. Dicho sacerdote se dedicó en 1955, en el marco de su actividad religiosa en Misiones, a indagar sobre la nacionalidad de los primeros inmigrantes. Para desentrañar las dudas, tomó en cuenta dos elementos particulares: el idioma materno que aquellos hablaban y el rito religioso que profesaba la familia, con la verificación del certificado de bautismo que traían casi todos ellos. Ese criterio permitiría concluir que los pertenecientes al rito greco-católico u ortodoxo eran ucranianos y los de rito latino-romano, polacos.

El criterio de la religión para el caso de estos inmigrantes era más fidedigno que el del idioma, ya que en aquella época el idioma usado por los inmigrantes de la Galitzia Oriental, la llamada ‘lengua franca’, era el ucranio.

Con base en esta investigación, el padre Kovalyk determinó que el grupo de fundadores en Apóstoles estaba integrado por diez familias ucranias: las de Illia Bilyi, Illa Dutka, Inhaty Hertsun, Teodor Korol, Teodor Kotsur, Semen Kozachek, Myjailo Opyjanyi, Teodor Pysmennyi, Toma Vynnyk, Toma Vlizloy; y cinco polacas: las de Kazimierz Benczarski, Vicent Dominikov, Ian Domski, Honrata Kucy y Ian Maksymowicz.

Junto con el grupo de familias ucranianas y polacas había llegado también el italiano Héctor Birarelli, el cual contrajo enlace matrimonial con una joven ucraniana. En los días inmediatos al 27 de agosto arribaron con algún retraso cinco familias más. En total sumaron 19 familias que comprendían un total de 69 personas.

Eran el principio, la fuerza inicial, de un gran proyecto de colonización agrícola, al que se sumarían en los meses sucesivos, hasta el año 1903, el arrollador número de 6.000 colonizadores inmigrantes provenientes de Galitzia oriental.

Las corrientes inmigratorias posteriores, radicadas en la provincia de Misiones, y las diversas políticas e influencias culturales, pudieron haber alterado el número e identidad de las respectivas nacionalidades.

 

Fuentes: “Los polacos en la Republica Argentina y America del Sur”, Estanislao P.Pyzyk – Buenos Aires 1966. “Inmigración Ucrania en la República Argentina”, Myjailo Vasylyk – Buenos Aires 2000.

 

 

 

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