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Una polémica detención en la Fiesta del Vino

12:31hs
jueves 12 de julio, 2018

Al tiempo que sobre el escenario se desarrollaba el acto durante el que recibirían sus premios los ganadores del concurso de vinos, personal policial detuvo a un hombre de 46 años identificado como Daniel Hernández, acusado según el parte policial de realizar disturbios en estado de ebriedad en el ámbito de la Fiesta. La detención se concretó invocando los artículos 72 y 74 de la Ley 8031 (Código de Faltas de la Provincia), luego de que el sujeto, siempre conforme al parte policial, profiriera algunos improperios dirigidos al intendente Jorge Nedela, quien participaba de la premiación.

La versión que Hernández ofreció luego fue diferente. “Estaba desde las doce del mediodía en el Gimnasio, porque estaba trabajando en el stand de la Escuela Agraria. Alrededor de las ocho de la noche vamos a la carpa de comida con mi familia, nos encontramos con mi sobrina que me manifiesta que quería comprarse unos vinos para llevar. Lo vi al intendente Nedela subiéndose al escenario y lo primero que hice fue silbar, mi silbido fue imperceptible y lo único que digo es ‘Nedela bajate’, no grité otra cosa. Jamás insulté y menos por lo que represento, ya que soy parte de la comunidad educativa de la Escuela Agraria. A los cinco segundos siento que me agarran de un brazo, después del otro y me dicen que estaba detenido. Me levantan, me giran, les digo que puedo caminar solo, cruzamos la carpa de comidas, nos aproximamos a los baños del gimnasio y me piden el DNI. Siempre me ajuste a derecho, le presenté mi documento, no tengo nada que ocultar. Jamás tuve una contravención ni nada en mis 46 años”, esgrimió.

Del mismo modo, estableció que al preguntar a los efectivos a qué se debía la detención, la respuesta fue ‘a ebriedad y disturbios’. También planteó que nunca se atendió el pedido que formuló para  que se respetaran sus derechos.

“Cuando intento llamar a un abogado, me sacan el teléfono de la mano y me piden sacarme los cordones, el cinturón, la bufanda. Me retiran la billetera, hacen una especia de inventario y se llevan todas las cosas que tenía. Luego me expresan que me van a llevar al hospital. Salgo esposado de la comisaría, me sientan en un patrullero me llevan hasta el hospital y me mira en la guardia una doctora que no entiende la situación; lo único que hizo fue tomarme la presión. Para todo este bochorno, cero control de alcoholemia”, explicó con indignación, calificando de ‘vergonzosos’ tanto el episodio como la actuación policial.

“En el hospital la doctora me medica, me da algo para la presión y en la sala de la guardia quedé durante cuarenta minutos. Después me manifiestan que me van a trasladar a cuerpo médico forense, me vuelven a esposar y me llevan a La Plata. En ese momento la doctora del cuerpo médico les exigió testigos por la caratula del expediente, pero testigos no había. Fueron a buscar y no encontraron, la doctora le manifiesta lo mismo y la segunda vez vienen con una testigo. Hacemos los procedimientos, me sacan sangre y muestra de orina. Las muestras que me extrajeron dieron vuelta durante una hora y no sabían a qué laboratorio ir, una vergüenza lo que pasó”, pronunció, indicando que recién a las tres de la mañana del domingo terminó todo el periplo, sin que nunca existiera un llamado de algún funcionario municipal o de autoridades policiales para aclarar la situación.


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