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Enfermérides del Rock - Nicolás Simonoff

Con el puño en alto

7:54hs
martes 16 de octubre, 2018
Nicolás Simonoff

Concluía la carrera por los 200 mts en la mañana mexicana. El calendario indicaba, preciso, 16 de octubre de 1968 y se acababa de sellar un récord mundial en el estadio Olímpico Universitario. Pero no sería ese, más allá del logro, el dato destacado.  Después de la emoción tras cruzar la meta con los brazos en alto, Tommie Smith, hijo de un recolector de algodón, se dirigió eufórico al vestuario.  Allí, junto a su amigo y compañero John Carlos, descendiente de cubanos, dueño del tercer puesto y medalla de bronce, tenían un desafío aún mayor: demostrar en el podio su inconformismo por la situación que sufrían los afroamericanos en Estados Unidos. Un par de horas más tarde, se dirigieron para recibir sus medallas hacia el pequeño pedestal situado junto a la pista. Iban sin calzado, aunque nadie lo notara. Smith llevaba además un pañuelo negro (símbolo del orgullo negro). Carlos, una campera abierta (como señal de los obreros) y un collar (homenajeando a los muertos por los que nadie hizo nada). Apenas comenzó a sonar The Star-Spangled Banner ambos hombres, con un guante cada uno, hicieron el saludo del poder negro (el brazo extendido, bien alto, con el puño cerrado y mirando al suelo) como clara protesta. El tercer competidor que acompañaba la postal, el australiano Peter Norman ganador de la medalla plateada, también adhirió al reclamo llevando la insignia del Proyecto Olímpico para los Derechos Humanos. El impacto fue inmediato, como las consecuencias. Los tres, de diferentes y crueles maneras, fueron reprendidos y empujados hacia el ostracismo por una conducta considerada desafiante. Parece una historia anquilosada y ya superada, sin embargo, 50 años más tarde, vemos protestas similares (como la de algunos jugadores de la NFL que se arrodillan al escuchar el himno norteamericano) un signo inequívoco, y bastante perturbador, de que las cosas no han cambiado tanto.

Y como consecuencia de esos años convulsos surgirían varias canciones que sintetizaban lo que estaba sucediendo. Hemos elegido a The Temptations, una de las bandas insignia de la factoría musical Motown, y conocedores de la situación racial por su origen en Detroit. La canción es Ball of Confusion, elegimos la versión de BlacKkKlansman la flamante película de Spike Lee que relata la historia de un detective afroamericano infiltrado en las filas del Ku Klux Klan.

 


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